1.1 Introducción a la Teoría Pedagógica
El reflexionar sobre la práctica personal y esforzarse constantemente para mejorarla es mucho más importante que seguir un estilo. Así como tratar de adoptar un tipo de pedagogía que se adapte a los tiempos actuales. Las lecciones a menudo no reflejan el paisaje de rápido desarrollo del siglo XXI. La responsabilidad y el cumplimiento se basan en el aprendizaje práctico y las pruebas continuas. Ya que el progreso exitoso de los alumnos es el discurso que continúa imperando.
Sin embargo, esto no educa y prepara a nuestros a los alumnos para el futuro. Para contribuir con éxito a una sociedad y economía se debe alentarlos a tomar riesgos con su aprendizaje. Desafiar los límites convencionales, comprometerse críticamente con el mundo que los rodea, resolver problemas, desarrollar resiliencia, ser innovadores e imaginativos, cometer errores y tener la libertad de expresarse. La exposición a la pedagogía académica creativa que inspira estas facetas de aprendizaje es vital.
Para alcanzar nuestro objetivo he tomado como base la definición de C. M. Álvarez (1998) quien nos dice que la pedagogía es “la ciencia que tiene por objeto el proceso de formación, es decir, la que estudia la formación general de la personalidad de los hombres.” Esta definición no debe ser considerada como excluyente de los diferentes enfoques que actualmente, en nuestro mundo globalizado, complementan y enriquecen a la pedagogía al abordarla también como tecnología, arte, teoría y filosofía.
Como aplicación general, la pedagogía nos permite orientar y dirigir, de una manera sistematizada, el proceso educativo de nuestros alumnos. Entendiendo por educación, no sólo el conjunto de contenidos conceptuales y procedimentales que normalmente son transferidos a los estudiantes, sino también el conjunto de normas, actitudes y valores que serán parte importantísima para su desarrollo personal y una adecuada inserción en la sociedad en la que se encuentren.
Debo destacar que instruir (impartir contenidos conceptuales y procedimentales) no es lo mismo que educar. Educar es mucho más, es formar personas. Al respecto, se están haciendo importantes esfuerzos en nuestra institución para incrementar aún más el nivel de excelencia profesional de nuestros docentes y en consecuencia el nivel educativo de la población estudiantil en general.
Actualmente somos parte de un proceso de acreditación Internacional que entre otros aspectos está estandarizando procedimientos e instrumentos de medición de la calidad de nuestra enseñanza.
