3.2 Los Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis

Sigmund Freud (1856-1939) nació en Moravia. Estudió Biología y Medicina, especializándose en Neurología. En 1885 viaja a París para completar sus estudios. Allí trabaja a las órdenes de un médico bastante innovador llamado Charcot.
Charcot pensaba que algunas enfermedades mentales no tenían una causa orgánica sino psicológica, y se mostraba interesado en la utilización de la hipnosis como método terapéutico. Con Charcot, Freud se inicia en el estudio de la histeria y en la aplicación de la hipnosis como terapia.
Los Actos Fallidos.
Del estudio de los actos fallidos concluye que no son simples casualidades, sino actos psíquicos que tienen un sentido, y deben su origen a la oposición de dos intenciones diferentes. El acto fallido representa el conflicto entre dos tendencias incompatibles. El olvido, y, por tanto, la no ejecución de un propósito, testimonia de una volición contraria opuesta al mismo.
Un punto importante respecto a los actos fallidos reside en su cotidianeidad. Todos podemos observarlos con facilidad en la vida cotidiana.
Los sueños
Durante el dormir, el cuerpo duerme, pero el psiquismo no. Aún en el estado de reposo, actúan sobre el psiquismo estímulos a los que el psiquismo tiene que reaccionar. El sueño es la manera de reaccionar del psiquismo a las excitaciones perturbadoras que sobrevienen durante el estado de reposo.
El sujeto generalmente refiere, en primera instancia, no saber nada acerca del sentido de su sueño. Pero Freud sospecha que el durmiente sabe, a pesar de todo, lo que significa su sueño, pero no sabiendo que lo sabe, cree ignorarlo
Freud distingue entre contenido manifiesto y contenido latente del sueño. El contenido manifiesto es el relato del sueño tal como el sujeto lo comunica, mientras que el contenido latente es el sentido oculto al que Freud intenta arribar preguntándole al soñante en base a las siguientes pautas:
- La labor de interpretación no debe preocuparse por lo absurdo que pueda parecer el contenido manifiesto.
- La labor debe reducirse a despertar representaciones sustitutivas en derredor de cada elemento del sueño.
- “Impondremos al sujeto, como regla inviolable, la de no rehusar la comunicación de ninguna idea, aunque la encuentre insignificante, absurda, ajena al sueño o desagradable de comunicar”.
- Debe esperarse hasta que lo Inconsciente oculto surja espontáneamente a partir de las asociaciones del paciente. A esta técnica se la denominó “asociación libre”.
Los síntomas ya desde su colaboración con Charcot, Freud se interesa por pacientes que presentan síntomas que no tienen ningún tipo de justificación orgánica. Por ejemplo, un sujeto que presenta una parálisis en una mano sin ningún tipo de daño anatómico. Los médicos lo revisaron, le hicieron todos los estudios y el hombre estaba perfecto, pero no podía mover la mano. En estos casos, Freud relaciona la formación del síntoma con un retorno de lo reprimido. Freud descubre que la inmovilidad de la mano guarda relación simbólica con el “haber tocado o deseado tocar algo que no permitido“. Es decir, que el síntoma se desarrollaba en base a una significación que era desconocida para el sujeto; una significación Inconsciente.

El complejo de Edipo
Freud toma el nombre de la tragedia griega de Sófocles “Edipo Rey“, personaje mitológico que, sin saberlo, termina matando a su padre y casándose con su madre. El complejo de Edipo es para Freud el fenómeno crucial de la sexualidad en la primera infancia. Tanto el niño como la niña tienen como primer objeto de amor a la madre. Para ambos, el padre es, al comienzo, un fastidioso rival. Freud observa huellas del Edipo en la búsqueda, por parte de algunos hombres, de mujeres con características similares a la madre. La elección de objeto amoroso obedece a razones Inconscientes que datan de la primera infancia.
Aparato Psíquico
En 1915, Freud propone la presencia de tres instancias psíquicas:
1. Sistema Consciente
2. Sistema Preconsciente
3. Sistema Inconsciente
En 1923, en su obra “El Yo y el Ello”, Freud expone su segunda hipótesis estructural acerca del psiquismo, en la cual presenta también tres instancias:
- El Ello
- El Súper-Yo
- 3. El Yo
ETAPAS PSICOSEXUALES
La primera característica que observamos en la teoría psicosexual de Freud es que se apoya en las funciones vitales. La naturaleza es auto erótica. Sus fines y las fuentes que constituyen las zonas erógenas son múltiples. El objeto de satisfacción es contingente y variable.
Otra de las novedades en las etapas de Freud es la conceptualización del sujeto infantil como “perverso polimorfo” en la medida en que sus fines y objetos se desvían de los genitales además de disponer de múltiples pulsiones parciales. Cada una de ellas persigue su satisfacción independientemente de las otras.
Como señalábamos al inicio, la construcción teórica de los estadios que conforman la etapa pre genital es realizada por Freud entre 1913 y 1923. Los estadios son: etapa oral, anal y etapa fálica, que están articulados a una zona erógena determinada (boca, ano y genitales, respectivamente). La actividad erótica del sujeto infantil se centra en estas zonas.
