Sesión 1, Contenido de Sesión 1
In Progress

5.2 Elaboración y Diseño

Elaboración del objetivo general del programa educativo a distancia

La elaboración del objetivo general parte de las necesidades educativas identificadas en el diagnóstico, de los fines y objetivos de la institución educativa, así como de las metas educativas a alcanzar.

La redacción del objetivo u objetivos generales señala las capacidades y competencias específicas que desarrollarán los estudiantes al finalizar el programa educativo: cognitivas o intelectuales, motoras, afectivas y de interacción y actuación social. Se señalan también las circunstancias en que se harán evidentes esas competencias.

Los objetivos generales son el punto de partida y de llegada de cualquier programa educativo, pues la selección de los contenidos, las situaciones de aprendizaje y de evaluación son diseñadas para alcanzar esos objetivos.

 Objetivo general del curso: Este curso permitirá que los docentes de la División del Sistema de Universidad Abierta (SUA) de la Facultad de Psicología, diseñen y desarrollen cursos a distancia para apoyar a los estudiantes de esa modalidad con materiales didácticos utilizando medios de comunicación.

Las necesidades educativas se detectaron mediante un cuestionario aplicado a docentes del SUA de Psicología, quienes manifestaron la necesidad de capacitarse o formarse en el diseño instruccional para desarrollar cursos a distancia, así como para elaborar materiales didácticos exprofeso.

La meta o propósito educativo del SUA de Psicología es formar a sus docentes como expertos en contenido y diseño instruccional: que adquieran determinadas capacidades y competencias para planear la instrucción de sus cursos a distancia de manera conjunta con un equipo multidisciplinario.

Identificación, selección y organización de contenidos

Después de haber elaborado el objetivo general del programa educativo a distancia, es preciso seleccionar qué es lo que los estudiantes van a aprender, es decir, qué contenidos van a ser organizados de manera didáctica para que construyan su propio conocimiento, a partir de los saberes previos que poseen y de la relación y asimilación de los nuevos conocimientos. Para Chan y Tiburcio (2000), los conocimientos representan la información, los saberes necesarios para el desempeño de la materia, ya sean saberes teóricos, de procedimiento, de reconocimiento de técnicas, terminología, en general, los datos que son requeridos para operar sobre una realidad determinada.

Recordemos que la educación es un acto social, por lo tanto, los contenidos, según la definición de César Coll (1992) son “conjunto de saberes o formas culturales cuya asimilación y apropiación por los estudiantes se considera esencial para su desarrollo y socialización”. Los contenidos no sólo hacen referencia a la información sobre un objeto, sino a hechos, conceptos, principios, habilidades, valores, creencias, actitudes, destrezas, hábitos, pautas de comportamiento, etc.; son el recorte deliberado de la realidad para ser asimilado por el estudiante.

Para identificar y seleccionar los contenidos de un programa educativo es forzoso ubicar qué tipo de contenidos se van a enseñar, conocimientos que el estudiante irá asimilando en el trayecto del programa educativo a distancia. Algunos autores como Zaida Molina (1997) han clasificado los contenidos en tres grandes rubros: conceptuales, procedimentales y actitudinales.

• En los contenidos conceptuales (saberes) están integrados hechos, conceptos y principios.

– Hechos. Se refieren a sucesos particulares o precisos como la deforestación o la Revolución Mexicana.

– Conceptos. Conjunto de objetos, sucesos o símbolos que tienen ciertas características comunes, son indispensables para explicar o definir los hechos, es decir, para interpretar la realidad; no se aprenden de manera literal, parten de la identificación de las características que los definen o de las reglas que los componen, por ejemplo, el derecho tributario o los números enteros.

– Los principios. Conceptos generales de gran nivel de abstracción. Pueden describir relaciones de causa-efecto, explican cómo son los cambios que se producen en un objeto, una situación, un suceso o un símbolo (conjunto de ellos) que se relacionan con los producidos por otros. Ejemplos: la inercia o la fotobiología.

• Contenidos procedimentales (saber hacer). Conjunto de acciones o formas de actuar para resolver problemas. Está referido a hacer cosas, es decir, acciones para lograr objetivos, satisfacer propósitos y conseguir nuevos aprendizajes. Ejemplos: redactar un objetivo general o aplicar de manera correcta una inyección intramuscular.

– Habilidades. Capacidad, inteligencia y disposición para realizar algo.

– Técnicas. Habilidad para hacer uso de procedimientos. Suponen el desarrollo de un conjunto de ejecuciones ordenadas encaminadas a una meta y al dominio de una serie de pericias.

– Estrategias. Conjunto de actividades destinadas a conseguir un objetivo específico. Suponen la asimilación de las habilidades y técnicas por parte del estudiante e incorporadas a sus esquemas mentales, de manera que pueda aplicarlas en actividades totalmente nuevas, recuperándolas y reordenándolas creativamente.

• Contenidos actitudinales (saber ser). Especifican los patrones y principios de conducta que permiten a los seres humanos desenvolverse de manera armónica dentro de una sociedad, a través de la promoción de actitudes, valores y normas.

– Actitudes. Expresan una forma de conducirse habitualmente ante determinadas situaciones, objetos, sucesos o personas. Ejemplos: cooperar, colaborar, ayudar, etcétera.

– Valores. Constituyen la expresión de aspiraciones que influyen y orientan el comportamiento y la vida humana (individual y colectiva).

Reconocer las características de los tipos de contenidos permite seleccionar contenidos balanceados, es decir, que no estén cargados hacia un solo tipo, sino que se apoyen en conceptos, hechos y principios, para que el estudiante entienda la realidad y resuelva problemas mediante técnicas y estrategias, promoviendo actitudes, valores y normas establecidas en la misión de la institución educativa y en el contexto de la disciplina. El aprendizaje de diferentes tipos de contenidos conlleva capacidades y competencias diferentes.

La organización de los contenidos dependerá del orden y de la complejidad como se desee que los estudiantes aborden esos contenidos. Pueden ser por unidades temáticas, por módulos, por temas

o por tipos de contenido, en forma lineal o alternada, de lo simple a lo complejo, de lo particular a lo general, etcétera.

Ejemplo de organización de contenidos de un curso de diseño instruccional para el desarrollo de cursos a distancia:

Unidad 1. Introducción a la educación a distancia.

Unidad 2. El diseño instruccional y sus diferentes momentos de acción.

Unidad 3. Aplicaciones del diseño instruccional.

Diseño de objetivos de aprendizaje

Los objetivos de aprendizaje están íntimamente relacionados con el objetivo general del programa educativo, los diferentes tipos de contenidos y la organización de los mismos; son el punto de referencia para diseñar las situaciones de aprendizaje y de evaluación, la selección de los materiales didácticos y los medios de comunicación.

En los objetivos de aprendizaje se describen y especifican con mayor precisión los conocimientos, las habilidades y las actitudes que se espera que el estudiante alcance al término de la unidad, módulo o tema, los cuales deberán reflejar lo plasmado en el objetivo general.

La redacción y utilización de los verbos en la elaboración de los objetivos de aprendizaje deben concentrarse más en los procesos, pues es esencial conocer y manejar procesos que permitan la solución de problemas. A partir de la propuesta de Zaida Molina (1997) se presentan los cuadros 1 y 2, los cuales muestran los diferentes tipos de contenido, el significado de su aprendizaje y las capacidades o competencias que implica.

Para la elección de los verbos en la elaboración de objetivos de aprendizaje es necesario tomar en cuenta lo siguiente:

• Los verbos utilizados deben hacer referencia a un “comportamiento” que se evidencie de manera amplia y diversa, y no como “conducta observable predeterminada”.

• No existen verbos exclusivos para cada categoría; en algunos casos pueden utilizarse los mismos verbos.

• Un objetivo puede hacer referencia a varios contenidos específicos a la vez.

• Un mismo contenido puede encontrarse en varios objetivos, en la medida en que puede ser objeto de diferentes tipos de aprendizajes.

• Objetivo de aprendizaje de conceptos. El participante identificará las características de la educación a distancia, permitiéndole con ello reconocer las diferencias entre la educación presencial y la distante.

 Objetivo de aprendizaje de procedimientos. El participante realizará búsqueda de información especializada, utilizando las bases de datos almacenadas en discos compactos y servidores de internet.

 Objetivo de aprendizaje de valores. El participante reconocerá que, en la educación a distancia, el tiempo y ritmo de estudio de los estudiantes deben ser respetados.

Hasta aquí, los expertos involucrados han sido el coordinador del proyecto y los expertos en contenidos y didáctica. A partir de este momento se irán incorporando los demás profesionales, debido a que el desarrollo de las situaciones de aprendizaje y de evaluación requiere de la participación de todos ellos.

Diseño de las situaciones de aprendizaje

El diseño de situaciones de aprendizaje va más allá de las actividades de aprendizaje: implica crear ambientes que propicien el aprendizaje colaborativo. Roquet (2002) lo define de la siguiente manera: “es el que se realiza mediante el esfuerzo conjunto de los estudiantes distantes, efectuando actividades cooperativas para la elaboración de trabajos, la adquisición de habilidades y la solución de problemas”, con la intención de generar habilidades de comprensión, análisis, síntesis y crítica. Para ello, es necesario desarrollar actividades de aprendizaje que expliquen claramente las acciones individuales y colectivas que realizarán los estudiantes. Cabe señalar que no todas las actividades producen aprendizajes; hay actividades que sólo conectan al estudiante con los conocimientos previos; otras que organizan los conocimientos, otras más, que aplican lo aprendido y, finalmente, actividades que hacen consciente al estudiante de lo que ha aprendido, es decir, de lo que sabe y lo

que no sabe. Esta diversidad de actividades requiere del diseño de actividades apoyadas con materiales didácticos y medios de comunicación.

El diseño de las situaciones de aprendizaje es uno de los momentos más importantes del diseño instruccional. Lo que se planee ahí permitirá que los estudiantes adquieran los conocimientos puntualizados en los objetivos de aprendizaje. En la educación a distancia estas situaciones de aprendizaje deben estar bien concebidas, pues a diferencia de la educación presencial, no puede improvisarse, sobre todo si se está diseñando un programa educativo en línea, en donde la comunicación e interacción —principalmente— se realizan mediante la computadora y las redes de telecomunicación.

La información generada en los momentos anteriores provee los elementos que permiten planear las situaciones de aprendizaje. Entre esos elementos está la edad promedio de los estudiantes. En efecto, no es lo mismo diseñar actividades para jóvenes que no tienen compromisos laborales o familiares, que para adultos que sí los tienen.

  • Desarrollo de actividades de aprendizaje

El desarrollo de las actividades de aprendizaje implica relacionar los diferentes tipos de contenidos: datos, hechos, conceptos, principios, procedimientos, actitudes y valores identificados y definidos en los contenidos y objetivos de aprendizaje. Por lo tanto, deben planearse actividades interrelacionadas, no disgregadas; más bien un conjunto de actividades que pongan al estudiante en contacto con sus conocimientos previos sobre el contenido a aprender, que amplíe sus conocimientos y le sirva para reflexionar y asociar lo aprendido y, finalmente, transfiera lo aprendido a nuevas situaciones.

En el siguiente ejemplo se presenta un conjunto de actividades interrelacionadas cuyo objetivo de aprendizaje es: “El participante identificará las características de la educación a distancia, permitiéndole reconocer las diferencias entre la educación presencial y la distante”.

Al diseñar las actividades de aprendizaje es preciso tomar en cuenta el tiempo que dura el programa educativo y no saturar a los estudiantes con actividades innecesarias.

Para que esas actividades puedan realizarse a distancia, deben apoyarse en medios de información y comunicación que permitan la conversación entre los estudiantes, el asesor y el estudiante o el estudiante y los materiales didácticos, con la intención de propiciar aprendizaje; a esta conversación, García Aretio (2001) le llama diálogo didáctico mediado.

Existen varias clasificaciones con relación a los medios. Aquí se separan los medios que cumplen la función de material didáctico, cuya interacción o diálogo es simulado y los que se utilizan para establecer una interacción real entre los estudiantes y el asesor, ya sea en virtud del mismo medio o apoyado en medios alternativos, como es el caso de la televisión y la radio.

  • Selección y elaboración de materiales didácticos

La selección de los materiales didácticos dependerá de la infraestructura tecnológica que tenga la institución educativa, la capacidad de uso de tecnologías por parte de los estudiantes y de las situaciones de aprendizaje que se deseen diseñar.

En los materiales didácticos están soportados los diferentes tipos de contenidos del programa educativo a distancia, cuyo propósito es que el estudiante adquiera determinados conocimientos. Por medio del material didáctico se establece la interacción entre los contenidos, el asesor y el estudiante.

Los materiales didácticos que se utilizan en la educación a distancia se pueden clasificar a partir de la manera como soportan y presentan los contenidos, es decir, depende de los códigos y sistemas simbólicos que utilizan para organizar y representar el conocimiento. Éstos pueden ser: impresos o textuales, auditivos, visuales, audiovisuales e informáticos. En el cuadro 3 mostramos una breve descripción de los diferentes tipos de materiales didácticos.

Es importante conocer las características de los diferentes tipos de materiales didácticos para poder seleccionarlos adecuadamente, con base en los conocimientos que el estudiante asimilará a través de las actividades de aprendizaje, las cuales pueden ser individuales o grupales.

Por ejemplo: para propiciar un aprendizaje de contenido procedimental, como el de aprender a aplicar de manera correcta una sonda para hacer un estudio gástrico, la redacción de una situación de aprendizaje sería la siguiente:

• Observe y escuche el video “Aplicación de una sonda nasogástrica” cuantas veces sea necesario.

• Enumere las acciones que se presentan en la guía de estudio, en relación con el audiovisual.

• En media página describa las consecuencias que implicaría una inadecuada aplicación de la sonda.

• Esta misma actividad podría diseñarse elaborando un programa de multimedia en lugar de videocasetes, en donde se describan los pasos que se requieren para la aplicación de una sonda, apoyada con guía de estudio; todos estos materiales didácticos (programa multimedia y guía de estudio) colocados en un sitio web.

• Aquí la participación del elaborador de materiales didácticos, de los expertos en medios y de los ingenieros en telecomunicaciones es de suma importancia: señalarán las ventajas y limitaciones del uso de determinados materiales didácticos, así como los costos de producción y distribución de los mismos.

  • Selección de medios de comunicación

Cuando se diseñan las situaciones de aprendizaje en la modalidad a distancia, es indispensable hacer una adecuada selección de los medios. El criterio dependerá de la infraestructura con la que cuenten, tanto los destinatarios como la institución que proporciona el programa educativo, el tipo de actividades a desarrollar (grupales y/o individuales) y el tipo de interacción o diálogo didáctico entre los estudiantes y el asesor.

El diálogo didáctico puede darse en función del tiempo: simultáneamente (sincrónico) o en tiempo diferido (asincrónico); real o simulado. Con base en la propuesta de García Aretio (2001, p. 109) se dice que la comunicación es real cuando los interlocutores utilizan el mismo medio para comunicarse; simulada, cuando los mensajes viajan en un solo sentido sin posibilidad de regreso por el mismo medio y el diálogo entre los estudiantes y los contenidos se realiza a través de impresos, videos, programas televisivos o de radio, etcétera.

En el cuadro 4 se ilustra el tipo de diálogo o interacción (real o simulada) que se establece entre el asesor con los estudiantes, o entre los estudiantes, de acuerdo con el medio de comunicación utilizado y si se hace de manera simultánea o diferida.

La selección del medio depende de lo que se desea desarrollar en los estudiantes, así como la cobertura que se quiere alcanzar. Por ejemplo, si el programa educativo sólo puede llegar a lugares donde los destinatarios únicamente tienen la posibilidad de que los contenidos se presenten mediante la televisión o la radio, y el medio de comunicación entre los estudiantes y el asesor es el teléfono, entonces se diseñan programas televisivos que incluyan guiones, explicaciones, demostraciones de procedimientos, etc., apoyados con una guía de estudio impresa que incluya actividades de aprendizaje que propicien el análisis, la síntesis y aplicación de lo aprendido. La limitación por el uso de la televisión y la radio sería los horarios fijos de transmisión.

Si, por el contrario, se tiene la posibilidad de que los contenidos estén en diferentes formatos, entonces se elaboran programas televisivos con materiales didácticos audiovisuales, en donde se incluyan segmentos de películas o explicaciones de expertos en el contenido. Además, se utilizarán los servicios de internet, colocando documentos completos, guía de estudios, sitios de interés en un sitio web. La comunicación entre los estudiantes y asesores se establecerá mediante correo electrónico y foros de discusión. Para concluir el programa educativo a distancia, la actividad de evaluación final se realizará a través de una video-conferencia.

Como se observa, en la segunda opción las situaciones de aprendizaje están apoyadas por diferentes tipos de materiales y medios de comunicación, lo que propicia mayor interactividad entre los estudiantes, el asesor y los contenidos.

Es necesario reconocer que “no hay una super tecnología, todas tienen sus puntos fuertes y débiles, de modo que deben combinarse” (Bates, 1999, p. 30). Cada material y cada medio tiene características propias y se requiere de procesos y técnicas específicas para utilizarse adecuadamente. Aquí intervienen los expertos en la elaboración de materiales, los expertos de cada medio utilizado y los ingenieros en telecomunicaciones. Dependiendo de la variedad de medios que se utilicen será el número de expertos que participen. En el caso de la segunda opción, intervendrían

expertos en televisión educativa, elaboradores de materiales audiovisuales, diseñadores de interfase, diseñadores gráficos, ingenieros en telecomunicaciones e informática, expertos en el uso de la videoconferencia, sin olvidar a los expertos en contenido y didáctica, todos ellos coordinados por un experto.

Es importante saber que a mayor número de medios y de expertos involucrados, mayor será el costo de un programa educativo a distancia. Retomando lo que propone Bates en su modelo actions, respecto al costo y la posibilidad de acceso, ¿cuánto cuesta el uso de cada tecnología?, ¿cuál será el costo unitario por estudiante con un programa educativo con esas características?, ¿los estudiantes tienen la posibilidad de acceder a esas tecnologías? Éstas son preguntas que deben hacerse los expertos al momento de planear las situaciones de aprendizaje.

  • Diseño de situaciones para evaluar los aprendizajes

La importancia de la evaluación en los programas educativos radica en que gracias a ella es posible obtener evidencias de aprendizaje. A partir de la descripción tanto cuantitativa como cualitativa de los conocimientos, habilidades y competencias de los estudiantes, junto con la interpretación de dichas descripciones posibilita la formulación de juicios de valor.

Se hace referencia a los aprendizajes y no al aprendizaje porque de acuerdo con Ausubel y Gagné existen varios tipos de aprendizaje. Ausubel señala una diferenciación en los aprendizajes y establece que éstos pueden verse desde dos dimensiones: la primera se refiere al modo en que se adquiere el conocimiento; en esta dimensión los aprendizajes pueden ser por recepción y por descubrimiento. En la segunda dimensión, hace alusión a los aprendizajes significativos y se refiere a la forma en que el conocimiento posteriormente será incorporado a la estructura de conocimientos del estudiante; en esta dimensión los aprendizajes son por repetición o por significado. Para Ausubel los aprendizajes más importantes son los significativos y deben eliminarse en lo posible los aprendizajes repetitivos o memorísticos.

Gagné distingue cinco dominios o capacidades humanas, resultado del aprendizaje. Además, clasifica ocho tipos de aprendizaje, los cuales forman parte del proceso mismo de aprendizaje:

Dominios o capacidades humanas:

• Destrezas motoras: habilidades del sistema muscular.

Información verbal: nombres, hechos y generalizaciones.

• Destrezas intelectuales: adquisición de discriminaciones y cadenas simples hasta llegar a conceptos y reglas.

• Actitudes: influyen sobre la elección de las acciones personales, ante hechos o personas.

• Estrategias cognoscitivas: son organizadas internamente y gobiernan el comportamiento del individuo.

La importancia de esta clasificación radica en que para la adquisición de estas capacidades se requiere del diseño de diferentes actividades de aprendizaje y de evaluación.

Tipos de aprendizaje (Gagné, 1993):

• De señales.

• Estímulo-respuesta.

• Encadenamiento motor.

• Asociación verbal.

• Discriminaciones múltiples.

• De conceptos.

• De principios.

• Resolución de problemas.

Además, Gagné incluye los siguientes pasos para desarrollar la instrucción:

• Llamar la atención.

• Informar el objetivo.

• Estimular recuerdo de prerrequisitos (conocimientos previos en el aprendiz).

• Presentar el material.

• Guiar el aprendizaje.

• Provocar la actuación.

• Proveer retroalimentación.

• Evaluar la actuación del aprendiz.

• Facilitar la transferencia.

La evaluación de los aprendizajes se refiere al proceso sistemático y continuo, mediante el cual se determina el grado en que se están alcanzando los objetivos de aprendizaje. Igualmente permite el seguimiento de la instrucción, ya que las actividades de evaluación proveerán de información para que el estudiante y el asesor vayan conociendo los problemas y aciertos que se presentan durante el proceso de enseñanza-aprendizaje.

De la misma manera como se diseñaron las situaciones de aprendizaje, es necesario planear situaciones que permitan, tanto al estudiante como al asesor, conocer las evidencias de aprendizaje con las cuales será posible evaluar y calificar lo que el estudiante ha aprendido, situaciones que evidencien la competencia del estudiante para producir algo, que éste asimiló y reintegró conocimientos, habilidades y actitudes y la capacidad evidente de “saber hacer”.

El desarrollo de las situaciones de evaluación está estrechamente relacionado con los objetivos y situaciones de aprendizaje. Se puede decir que es necesario preverlas a partir de la selección de los contenidos y elaborarlas de manera paralela a las actividades de aprendizaje, puesto que algunas de éstas últimas pueden tener una doble función: de aprendizaje y de evaluación.

De la misma manera como se tomaron en cuenta los materiales didácticos y los medios de comunicación en el desarrollo de situaciones de aprendizaje, es indispensable establecer con qué materiales didácticos y a través de qué medios se realizarán las actividades que evidencien el aprendizaje.

El resultado de estas situaciones de evaluación permitirá emitir juicios para la toma de decisiones, la retroalimentación y el enriquecimiento del proceso de aprendizaje, tanto por parte de los estudiantes, como del asesor. Recordemos que una de las funciones del asesor es la emisión de calificaciones para que la institución educativa pueda certificar que el estudiante cuenta con los conocimientos, habilidades y competencias que se establecieron en el objetivo general del programa educativo a distancia.