5.2 Riesgos
Riesgo en la Auditoría
Un riesgo de auditoría es aquel que existe en todo momento por lo cual se genera la posibilidad de que un auditor emita una información errada por el hecho de no haber detectado errores o faltas significativas que podría modificar por completo la opinión dada en un informe. La posibilidad de existencia de errores puede presentarse en distintos niveles, por lo tanto, se debe analizar de la forma más apropiada para observar la implicación de cada nivel sobre las auditorías que vayan a ser realizadas.
Son distintas las situaciones o hechos que conllevan a trabajar de diferentes formas y que permiten determinar el nivel de riesgo por cada situación en particular.
Tipos de Riesgos
Se han determinado tres tipos de riesgos los cuales son:
- Riesgo inherente
- Riesgo de control
- Riesgo de detección
Veamos en detalle en qué consiste cada riesgo.
- Riesgo inherente: Este tipo de riesgo tiene que ver exclusivamente con la actividad económica o negocio de la empresa, independientemente de los sistemas de control interno que allí se estén aplicando.
Si se trata de una auditoría financiera es la susceptibilidad de los estados financieros a la existencia de errores significativos; este tipo de riesgo está fuera del control de un auditor por lo que difícilmente se puede determinar o tomar decisiones para desaparecer el riesgo ya que es algo innato de la actividad realizada por la empresa.
Entre los factores que llevan a la existencia de este tipo de riesgos esta la naturaleza de las actividades económicas, como también la naturaleza de volumen tanto de transacciones como de productos y/o servicios, además tiene relevancia la parte gerencial y la calidad de recurso humano con que cuenta la entidad.
- § Riesgo de control: Aquí influye de manera muy importante los sistemas de control interno que estén implementados en la empresa y que en circunstancias lleguen a ser insuficientes o inadecuados para la aplicación y detección oportuna de irregularidades. Es por esto la necesidad y relevancia que una administración tenga en constante revisión, verificación y ajustes los procesos de control interno.
Cuando existen bajos niveles de riesgos de control es porque se están efectuando o están implementados excelentes procedimientos para el buen desarrollo de los procesos de la organización.
Entre los factores relevantes que determina este tipo de riesgo son los sistemas de información, contabilidad y control.
- § Riesgo de detección: Este tipo de riesgo está directamente relacionado con los procedimientos de auditoría por lo que se trata de la no detección de la existencia de errores en el proceso realizado.
La responsabilidad de llevar a cabo una auditoría con procedimientos adecuados es total responsabilidad del grupo auditor, es tan importante este riesgo que bien trabajado contribuye a debilitar el riesgo de control y el riesgo inherente de la compañía. Es por esto que un proceso de auditoría que contenga problemas de detección muy seguramente en el momento en que no se analice la información de la forma adecuada no va a contribuir a la detección de riesgos inherentes y de control a que está expuesta la información del ente y además se podría estar dando un dictamen incorrecto.
Riesgo de Fraude
Toda organización está controlada y gestionada por personas, así que internamente siempre está latente la posibilidad de que algún trabajador intente cometer un fraude contra la empresa, desde pequeños robos hasta fraudes mucho más elaborados. Por lo anterior es importante tener claras las condiciones que hacen más posible el fraude, para así tratar de minimizar ese riesgo, y entre esas situaciones tenemos las siguientes:
Falta de controles adecuados en una organización: Cuando en una empresa la gerencia no ha implementado controles para la realización y desarrollo de sus procesos o si los que existen son inadecuados, se crea un riesgo para la empresa.
Baja o alta rotación de puestos de trabajo: Cuando en un puesto de trabajo hay demasiada rotación de personal es difícil que se lleven de manera inadecuada los controles existentes; puede ser por falta de responsabilidad y compromiso o porque simplemente el empleado como sabe que durará poco tiempo allí, no le da mayor importancia en ejecutar adecuadamente su labor, además por la misma rotación de personal el puesto de trabajo no es entregado adecuadamente. Pero también sucede lo contrario, es decir cuando una persona permanece demasiado tiempo en un mismo puesto de trabajo adquiere la suficiente confianza y experiencia que eventualmente lo llevará considerar la posibilidad de cometer un fraude que considera de mínimo riesgo.
Documentación confusa: La inadecuada utilización de documentación conlleva a que no se reporte verdaderamente la información que se necesita sino quizás información que pueda llegar a ser irrelevante, especialmente para el control. De allí la necesidad de implementar procesos de control efectivos con sus respectivos planes de seguimiento y ajustes permanentes.
Salarios Bajos: Esto es aún más común de lo que se cree. Algunos empleados por tener un sueldo bajo para sobrevivir, buscan la forma de obtener ingresos adicióneles sin importarles qué metodología les toque utilizar. Hay que tener en cuenta que hay labores donde se facilita realizar más este tipo de acciones, por lo tanto, la remuneración allí debería ser reconsiderada.
Transacciones inusuales: Se debe tener cuidado de las personas que realizan transacciones no utilizadas normalmente dentro del desarrollo normal de sus operaciones y quizás con explicaciones insuficientes, con falta de credibilidad, documentación alterada, incompleta o abiertamente falsa.
Periodo de vacaciones escasas: Hay fraudes que se detectan cuando una persona nueva llega a ocupar un puesto, como cuando el trabajador sale de vacaciones y es reemplazado por otro, pero si el trabajador nunca sale de vacaciones, se pierde la oportunidad que alguien más revise su trabajo y sus procedimientos. De hecho, hay empleados a los que no les gusta tomar vacaciones, algunos con el argumento que el que lo reemplace no hará bien su trabajo, o le dejará todo desordenado y tendrá que hacer todo de nuevo, lo cual generalmente es cierto, pero no siempre.
Exceso de confianza en el empleado: El hecho de tener confianza en la persona que esté ejerciendo cualquier tipo de cargo en una organización sea de mando bajo, medio o alto, no es razón suficiente para que esta persona no lleve en debida forma los controles implementados por la compañía, ya
que estos se deben cumplir sin interesar el tipo de persona o el tipo de cargo que esté desempeñando.
Ausencia de auditorías: Cuando se implementa una serie de controles en la empresa es para la obtención de buenos resultados, y para asegurarlos es preciso realizar auditorías permanentes para analizar el cumplimiento de los controles. ¿De qué sirven los controles sino se están efectuando?
Inexistencia de controles de acceso: Cuando se manipula dinero, cheques, información de confiabilidad, títulos valores etc., éstos deben estar bajo la máxima seguridad en áreas especiales, determinadas oficinas o cajas fuertes. Se debe contar con los debidos controles de acceso tanto de claves como de personal autorizado para evitar posibles fraudes. Estos son algunos de los riesgos que pueden derivar en un fraude por parte de algunos empleados de cualquier empresa, grande o pequeña.
Riesgo de Manejar Efectivo en las Empresas
No se puede desconocer la importancia de poseer efectivo en una empresa para la cancelación de compromisos contraídos con terceros, pero ello supone un riesgo que se debe evaluar, y en lo posible utilizar la menor cantidad posible.
Riesgos que se presentan en el manejo del efectivo en una empresa. Aunque hoy en día son muy utilizados los medios de pagos electrónico aún existen empresas que manejan grandes cantidades de dinero en efectivo por la supuesta “comodidad” al no tener que ir a un banco a cambiar un cheque o realizar una transferencia para evitarse el gasto bancario, y para esto es utilizado el medio de pago en efectivo, olvidándose de los riesgos que ello implica.
Debido a su liquidez inmediata, el disponible ofrece un riesgo de pérdida muy latente tanto para el fraude al interior de la empresa como para las personas encargadas de realizar pagos externos llevando grandes cantidades de dinero y exponiéndose a cualquier tipo de riesgo con cualquier persona o circunstancia.
El efectivo siempre está sujeto a robos, desapariciones, cambios y préstamos que no están relacionados con el desarrollo del objeto social de la empresa, por lo tanto, implementar un control interno que sea adecuado para evitar este tipo de inconsistencias y riesgos, y que permita tener tanto a la parte contable como a la administración, tener un conocimiento o información clara del efectivo manejado por la empresa para evitar usos inapropiados de los recursos de la empresa.
Para el caso del control interno en el manejo de efectivo existen muchas empresas, por lo general pequeñas y microempresas, que aún no tienen implementado ningún tipo de control interno y esto hace mucho más susceptible que la cuenta sea manipulada y que existan grandes riesgos de pérdidas injustificadas de dinero; en muchas ocasiones se enteran después de hacer pasado mucho tiempo después de los malos manejos de la caja general.
En ocasiones, aun cuando las empresas tienen los debidos controles implementados, no realizan los respectivos arqueos de caja o revisiones del manejo de la cuenta, en otras palabras, no aplican el control interno por lo tanto es como si no existiera.
